Yo pensaba que mi síndrome de Peter Pan era algo extraño y que poco a poco se estaba apagando. Pues así debía ser hasta hace unos días.
Después del concierto volvieron a mi cabeza recuerdos que tenía más que enterrados. Y ni uno solo de ellos de malos momentos. Todos eran buenos. Y en todos estaba la música de los chicos. Más que quitarme la espinita, lo que conseguí con ese concierto es vivir una nueva experiencia de la que estoy disfrutando y mucho. Registrarme en foros, compartir ilusiones... A pesar de lo malo, como fue enterarme de que se vendieron más entradas que el aforo permitido y que hubo gente que se quedó en la calle, los cientos de personas que se colaron por la cara cuando abrieron las puertas (y también después, delante de mis narices), y muchas pifiadas por parte de la organización, más que quitarme las ganas de volver a vivirlo todo, me han entrado unas tremendas de repetir.
Así que he apartado lo que solía escuchar y me llevo a los BSB a todas partes. Estoy descubriendo canciones que no conocía, colaboraciones que tenían con otros artistas, enterándome de sus vidas en el aspecto personal... un poco redescubriendo a los chicos que tan buenos momentos me hicieron pasar durante mi adolescencia. Ahora vuelvo a sentirme fan, y estoy viviendo de nuevo algo muy bonito.
Por eso he llegado a la conclusión de que estoy pasando por mi segunda adolescencia. Por mucha crítica que me esté llevando al respecto. Al fin y al cabo, el único que se puede quejar de la música que escucho es mi vecino. Y de momento, no se ha puesto a dar golpes con la escoba.
Así que hoy por hoy todo lo malo me está dando un poco igual. Sigo en una nube estupenda y maravillosa. ¿Que no avanzan mis planes? Pues no pasa nada, les tengo a ellos. ¿Que sabéis menos de mi? Pues no pasa nada, les tengo a ellos. Ya no me agobio, las cosas marchan como marchan, a su ritmo.
¿Un poco egoísta? ¿Egocéntrica? ¿Friki? No pasa nada, les tengo a ellos. Porque al menos ellos no me fallan.
domingo 8 de noviembre de 2009
lunes 2 de noviembre de 2009
Inolvidable
Todavía me emociono cuando veo los vídeos y las fotos. Ha sido a todas luces un fin de semana absolutamente inolvidable.
Pero empezamos por el principio. Ya en el aeropuerto comenzó lo bueno. Vi a la Otxoa. La primera vez yo pasaba por la cafetería y me lo pareció. Me quedé mirandole, pero tampoco estaba segura. Ya cuando bajé a la puerta de embarque y le vi bajar me di cuenta de que era él. Y ahí no quedó la cosa. Cuando monté en el avión se sentaba a mi lado. Estaba el avión medio vacío y me tocó a su lado. Yo aguantándome la emoción, pero se cambió a otro asiento para estar más tranquilo. ¡Con lo buena compañera de viaje que soy! Él se lo pierde. El avión salió a su hora y llegó cinco minutillos antes. Bajé de las primeras y me faltó poco para correr hasta el metro. Me esperaba otra hora de suburbano, con 2 cambios de línea incluidas. Según me senté le mandé un mensaje a una amiga que estaba en la cola del concierto, para ver cómo estaba el percal. Pues fatal, estaba hecha un sandwich y encima habían repartido 3.000 pulseras para los que "supuestamente" se iban a quedar a pie de pista. A mi me sorprendió un poco porque las entradas de grada se pagan más caras, y si yo he pagado pie de pista no tienen por qué cambiarme de sitio. Ahí mis ánimos empezaron a decaer, porque iba a llegar justa de tiempo y me imaginaba ya en la última grada y sin ver absolutamente nada, cuando yo quería estar abajo sintiendo la música. Entre parada y parada iba contando hacia atrás las que quedaban (con musiquilla mental incluida) y mirando el reloj a cada minuto. Quería llegar cuanto antes.
Y cuando llegué a Vistalegre me encontré con la cola más larga que he podido ver en mi vida. Ahí sí que mis ánimos se desplomaron. Pero estaba allí, tenía mi entrada y no pensaba dar marcha atrás. Busqué el final y me puse corriendo. Se hizo difícil hacer amigas de cola. Porque las dos chicas de delante estaban a lo suyo, y la de detrás también. Pero justo detrás había un grupo de andaluzas y aunque al principio me aguanté lo de meterme en conversación, al final no pude evitarlo. Más que nada porque no sabía quiénes eran los teloneros, así que les pregunté. Y entre una cosa y otra acabamos hablando (con la chica de detrás de por medio) de la crisis, de todo el tiempo que llevábamos esperando ese momento (yo 13 años y otra chica 11, y ya tenía niño y todo) y de las entradas VIP. Yo ni idea tenía de que había, ¡y mucho menos de lo que costaban! Me dijeron que entre 200 y 600 euros. Había de bronce, plata y oro dependiendo de las cosas que incluían. A más cosas, más dinero, claro. En fin... aluciné bastante con eso. Fue más de hora y media de cola, que dio para fijarme en mil cosas. Hasta me fijé en un broche en forma de flor negro que estaba por el suelo, y después a la chica que lo había perdido buscándolo. Los árboles, un olor muy extraño que duró unos minutos, y gente, mucha gente. Y disfraces, muchos disfraces. Andábamos 10 pasos, parábamos 10 minutos. Así constantemente. Estábamos bastante mosqueadas, no entendíamos cómo se dejaba pasar a grupos tan reducidos viendo todos los que estábamos esperando y que el tiempo pasaba. Cuando llegué yo a la entrada (a la hora a la que se suponía que empezaba el concierto) estaban dos puertas abiertas y estaban abriendo otras dos... así que podéis haceros una ligera idea de la organización.
Pero cuando conseguí entrar, no había mucha gente a pie de pista y estaban Madcon con su "Beggin". ¡Menuda fiesta! Me puse lo más cerca del escenario que pude y ahí estuve bailando y cantando un ratillo. Nada, 15 minutos porque en seguida terminaron. Y nos tocó esperar como media hora hasta que empezaron los BSB. Yo estaba super tranquila, la verdad. Buscando un sitio con pocas cabezas, o intentándolo, porque estaba complicado. Y eso que detrás tenía a dos chicas más bajitas que yo. En ese sentido me pareció pésimo que no hubiera pantallas en el concierto. Porque los de abajo teníamos que intuir el escenario. Espero que para la próxima vez lo modifiquen. El caso es que se apagaron las luces, se abrió el telón y empezó la cuenta atrás. Y después de un vídeo de presentación, aparecieron (no sé cómo) en el escenario. Y ahí me rompí. Literalmente. Algo se rompió dentro de mi. Y no consigo entender por qué, porque estaba muy tranquila y disfrutando un montón, pero me costó empezar a disfrutar del show. Yo creo que iba pensando en que presentarían el nuevo disco y al final fueron como 5 o 6 las canciones nuevas que cantaron.
Empezaron con "Backstreet's Back", siguió "We've Got The Going On", "Quit Playing Games", "Larger Than Life", "The Call", "Incomplete", "Nunca Te Haré Llorar"... y un largo etcétera. Y también las nuevas: "Bigger", "Undone", "PDA", "Bye Bye Love" o "Straight Through My Heart" a modo de bis. Para mi el show mereció la pena, porque se cumplió uno de mis sueños, que era disfrutar de los éxitos. Porque fui muy fan de ellos en sus comienzos, casi hasta el álbum recopilatorio. Y a partir de ahí les había perdido un poco la pista. Así que pude volver a imaginar que tenía 15 años y cantar como una loca. Tuvieron muchos detalles con nosotras, por ejemplo nos grabaron en vídeo y dijeron que lo colgarían en su MySpace, también hacían gestos del calor que hacía (yo pensé que me iba a dar una lipotimia, la verdad es que según pasaba el tiempo lo iba pasando francamente mal), y por supuesto saludos, un tema en español, y referencias a lo mucho que quieren a los fans españoles porque siempre les han tratado genial. Y españoles había, pero también gente de fuera... vi un grupo de Holandesas y todo. Aunque el mejor momento fue cuando saludé a Brian y me saludó él. Esto, claro, lo cuento desde mi punto de vista.
El concierto estaba empezando y todavía no habían empezado con la chorradita de saludar a las fans con la mano. Y claro, al volver a recordar esos tiempos es como si viera realmente a los chicos de entonces. Recordé que Brian siempre saluda de una forma específica (no agitando el brazo, que es como hace todo el mundo), así que en un momento que se acercó a la zona por donde yo estaba decidí saludarle como él saluda. Por ahí no había nadie más haciendo el ganso como yo. Y vi que el chico se quedaba como mirando, ¡y saludó! ¡A MI! Ohh... qué momento. Que luego no sería a mi ni nada, pero a mi me lo pareció. Y me hizo tan feliz en un momento... después ya sí empezó a saludar a todo el mundo. Vamos, un buen recuerdo. Hay que hablar de los cambios de vestuario. En ese sentido se lo curraron bastante bien. Habían grabado 4 vídeos, cada uno con uno de ellos de protagonista, y haciendo de protagonistas de distintas películas. Y durante el minuto y medio o dos minutos que duraba, aprovechaban para cambiarse y volver con más temas de los de sus comienzos. Estaban guapísimos, y todos en forma.
Y bueno, a pesar de dos puntos en contra (el calor y que no hubiera pantallas para ver lo que ocurría en el escenario) yo creo que los chicos estuvieron genial, y aunque no hubo mucho show en si, no sé si era porque llevaba 13 años esperando ese momento, pero me pareció perfecto (fotos y vídeos en los puntos habituales). Cuando digo que no hubo mucho show me refiero a que no era visualmente espectacular. Pero por ser sencillo creo que fue por lo que me gustó.
Después me tocó volver a la locura del metro (toda la gente del concierto iba al mismo sitio) y encontrar mi fiesta de Halloween particular. No voy a entrar al detalles, estuvo bien, lo pasé genial pero estaba absolutamente destrozada. Y conocí a alguien a quien tenía ganas de conocer, así que fue estupendo. Y por supuesto, reencontrarme con mis niños, que ya tenía ganas de verles, y eso que ha pasado un mes desde la última vez. Dormí muy poco, porque me desperté a media noche sin saber donde estaba. Ni me acordaba. Tarde medio segundo en darme cuenta, pero me asusté. Y después me costó coger el sueño. Y hoy nada, poca cosa. Levantarse, arreglarse un poco y comer en casa de Betty. Estaba todo riquísimo, me he puesto las botas, si es que esta mujer tiene unas manitas... También estaba por allí Tita, que hacía un montón que no hablaba con ella y me alegré de verla, la verdad. Y estuvimos echando una partidilla a la XBOX para bajar un poco la comida. Y de allí al aeropuerto, poco más. Vi a Raquel, la chica esta que sale en El Hormiguero, que vendría de pasar el fin de semana fuera. Y el viaje de vuelta ha sido cuanto menos un poco raro. Porque a mi lado se sentaba una familia francesa, y, ¿os podéis imaginar que en pleno vuelo iban viendo "Aterriza como Puedas"? Encima eran el padre y el niño, que debía tener como 9 o 10 años. Menudo humor más negro que tienen los franceses, leches. Menos mal que era una de aviones pero de coña, y no de esas pelis tipo dramáticas. Y hemos tenido bastantes turbulencias porque hacía mal tiempo por el camino.
Pero toca volver a la realidad. Eso sí, con ganas de repetir. Pero la próxima vez en primera fila. Me da igual que la gente diga que si somos frikis, que si los BSB están terminados, que si tal que si cual. Yo me sentí estupendamente, me emocioné, y creo que ha sido todo un regalazo el que me he hecho. Y al que no le guste, que no mire. Es muy poco tiempo el que he estado en Madrid y me he quedado con ganas de pasar más tiempo con la gente, pero es imposible. A ver si hay algún puente no dentro de mucho y puedo plantearme otra escapadita...
PD: En cuanto a ellos. No podía quitarle el ojo a Nick porque siempre me gustó. Me ganó la dulzura de Howie y el look de AJ me trae loca. Brian es tan detallista... no sé. Todos me han ganado.
Pero empezamos por el principio. Ya en el aeropuerto comenzó lo bueno. Vi a la Otxoa. La primera vez yo pasaba por la cafetería y me lo pareció. Me quedé mirandole, pero tampoco estaba segura. Ya cuando bajé a la puerta de embarque y le vi bajar me di cuenta de que era él. Y ahí no quedó la cosa. Cuando monté en el avión se sentaba a mi lado. Estaba el avión medio vacío y me tocó a su lado. Yo aguantándome la emoción, pero se cambió a otro asiento para estar más tranquilo. ¡Con lo buena compañera de viaje que soy! Él se lo pierde. El avión salió a su hora y llegó cinco minutillos antes. Bajé de las primeras y me faltó poco para correr hasta el metro. Me esperaba otra hora de suburbano, con 2 cambios de línea incluidas. Según me senté le mandé un mensaje a una amiga que estaba en la cola del concierto, para ver cómo estaba el percal. Pues fatal, estaba hecha un sandwich y encima habían repartido 3.000 pulseras para los que "supuestamente" se iban a quedar a pie de pista. A mi me sorprendió un poco porque las entradas de grada se pagan más caras, y si yo he pagado pie de pista no tienen por qué cambiarme de sitio. Ahí mis ánimos empezaron a decaer, porque iba a llegar justa de tiempo y me imaginaba ya en la última grada y sin ver absolutamente nada, cuando yo quería estar abajo sintiendo la música. Entre parada y parada iba contando hacia atrás las que quedaban (con musiquilla mental incluida) y mirando el reloj a cada minuto. Quería llegar cuanto antes.
Y cuando llegué a Vistalegre me encontré con la cola más larga que he podido ver en mi vida. Ahí sí que mis ánimos se desplomaron. Pero estaba allí, tenía mi entrada y no pensaba dar marcha atrás. Busqué el final y me puse corriendo. Se hizo difícil hacer amigas de cola. Porque las dos chicas de delante estaban a lo suyo, y la de detrás también. Pero justo detrás había un grupo de andaluzas y aunque al principio me aguanté lo de meterme en conversación, al final no pude evitarlo. Más que nada porque no sabía quiénes eran los teloneros, así que les pregunté. Y entre una cosa y otra acabamos hablando (con la chica de detrás de por medio) de la crisis, de todo el tiempo que llevábamos esperando ese momento (yo 13 años y otra chica 11, y ya tenía niño y todo) y de las entradas VIP. Yo ni idea tenía de que había, ¡y mucho menos de lo que costaban! Me dijeron que entre 200 y 600 euros. Había de bronce, plata y oro dependiendo de las cosas que incluían. A más cosas, más dinero, claro. En fin... aluciné bastante con eso. Fue más de hora y media de cola, que dio para fijarme en mil cosas. Hasta me fijé en un broche en forma de flor negro que estaba por el suelo, y después a la chica que lo había perdido buscándolo. Los árboles, un olor muy extraño que duró unos minutos, y gente, mucha gente. Y disfraces, muchos disfraces. Andábamos 10 pasos, parábamos 10 minutos. Así constantemente. Estábamos bastante mosqueadas, no entendíamos cómo se dejaba pasar a grupos tan reducidos viendo todos los que estábamos esperando y que el tiempo pasaba. Cuando llegué yo a la entrada (a la hora a la que se suponía que empezaba el concierto) estaban dos puertas abiertas y estaban abriendo otras dos... así que podéis haceros una ligera idea de la organización.
Pero cuando conseguí entrar, no había mucha gente a pie de pista y estaban Madcon con su "Beggin". ¡Menuda fiesta! Me puse lo más cerca del escenario que pude y ahí estuve bailando y cantando un ratillo. Nada, 15 minutos porque en seguida terminaron. Y nos tocó esperar como media hora hasta que empezaron los BSB. Yo estaba super tranquila, la verdad. Buscando un sitio con pocas cabezas, o intentándolo, porque estaba complicado. Y eso que detrás tenía a dos chicas más bajitas que yo. En ese sentido me pareció pésimo que no hubiera pantallas en el concierto. Porque los de abajo teníamos que intuir el escenario. Espero que para la próxima vez lo modifiquen. El caso es que se apagaron las luces, se abrió el telón y empezó la cuenta atrás. Y después de un vídeo de presentación, aparecieron (no sé cómo) en el escenario. Y ahí me rompí. Literalmente. Algo se rompió dentro de mi. Y no consigo entender por qué, porque estaba muy tranquila y disfrutando un montón, pero me costó empezar a disfrutar del show. Yo creo que iba pensando en que presentarían el nuevo disco y al final fueron como 5 o 6 las canciones nuevas que cantaron.
Empezaron con "Backstreet's Back", siguió "We've Got The Going On", "Quit Playing Games", "Larger Than Life", "The Call", "Incomplete", "Nunca Te Haré Llorar"... y un largo etcétera. Y también las nuevas: "Bigger", "Undone", "PDA", "Bye Bye Love" o "Straight Through My Heart" a modo de bis. Para mi el show mereció la pena, porque se cumplió uno de mis sueños, que era disfrutar de los éxitos. Porque fui muy fan de ellos en sus comienzos, casi hasta el álbum recopilatorio. Y a partir de ahí les había perdido un poco la pista. Así que pude volver a imaginar que tenía 15 años y cantar como una loca. Tuvieron muchos detalles con nosotras, por ejemplo nos grabaron en vídeo y dijeron que lo colgarían en su MySpace, también hacían gestos del calor que hacía (yo pensé que me iba a dar una lipotimia, la verdad es que según pasaba el tiempo lo iba pasando francamente mal), y por supuesto saludos, un tema en español, y referencias a lo mucho que quieren a los fans españoles porque siempre les han tratado genial. Y españoles había, pero también gente de fuera... vi un grupo de Holandesas y todo. Aunque el mejor momento fue cuando saludé a Brian y me saludó él. Esto, claro, lo cuento desde mi punto de vista.
El concierto estaba empezando y todavía no habían empezado con la chorradita de saludar a las fans con la mano. Y claro, al volver a recordar esos tiempos es como si viera realmente a los chicos de entonces. Recordé que Brian siempre saluda de una forma específica (no agitando el brazo, que es como hace todo el mundo), así que en un momento que se acercó a la zona por donde yo estaba decidí saludarle como él saluda. Por ahí no había nadie más haciendo el ganso como yo. Y vi que el chico se quedaba como mirando, ¡y saludó! ¡A MI! Ohh... qué momento. Que luego no sería a mi ni nada, pero a mi me lo pareció. Y me hizo tan feliz en un momento... después ya sí empezó a saludar a todo el mundo. Vamos, un buen recuerdo. Hay que hablar de los cambios de vestuario. En ese sentido se lo curraron bastante bien. Habían grabado 4 vídeos, cada uno con uno de ellos de protagonista, y haciendo de protagonistas de distintas películas. Y durante el minuto y medio o dos minutos que duraba, aprovechaban para cambiarse y volver con más temas de los de sus comienzos. Estaban guapísimos, y todos en forma.
Y bueno, a pesar de dos puntos en contra (el calor y que no hubiera pantallas para ver lo que ocurría en el escenario) yo creo que los chicos estuvieron genial, y aunque no hubo mucho show en si, no sé si era porque llevaba 13 años esperando ese momento, pero me pareció perfecto (fotos y vídeos en los puntos habituales). Cuando digo que no hubo mucho show me refiero a que no era visualmente espectacular. Pero por ser sencillo creo que fue por lo que me gustó.
Después me tocó volver a la locura del metro (toda la gente del concierto iba al mismo sitio) y encontrar mi fiesta de Halloween particular. No voy a entrar al detalles, estuvo bien, lo pasé genial pero estaba absolutamente destrozada. Y conocí a alguien a quien tenía ganas de conocer, así que fue estupendo. Y por supuesto, reencontrarme con mis niños, que ya tenía ganas de verles, y eso que ha pasado un mes desde la última vez. Dormí muy poco, porque me desperté a media noche sin saber donde estaba. Ni me acordaba. Tarde medio segundo en darme cuenta, pero me asusté. Y después me costó coger el sueño. Y hoy nada, poca cosa. Levantarse, arreglarse un poco y comer en casa de Betty. Estaba todo riquísimo, me he puesto las botas, si es que esta mujer tiene unas manitas... También estaba por allí Tita, que hacía un montón que no hablaba con ella y me alegré de verla, la verdad. Y estuvimos echando una partidilla a la XBOX para bajar un poco la comida. Y de allí al aeropuerto, poco más. Vi a Raquel, la chica esta que sale en El Hormiguero, que vendría de pasar el fin de semana fuera. Y el viaje de vuelta ha sido cuanto menos un poco raro. Porque a mi lado se sentaba una familia francesa, y, ¿os podéis imaginar que en pleno vuelo iban viendo "Aterriza como Puedas"? Encima eran el padre y el niño, que debía tener como 9 o 10 años. Menudo humor más negro que tienen los franceses, leches. Menos mal que era una de aviones pero de coña, y no de esas pelis tipo dramáticas. Y hemos tenido bastantes turbulencias porque hacía mal tiempo por el camino.
Pero toca volver a la realidad. Eso sí, con ganas de repetir. Pero la próxima vez en primera fila. Me da igual que la gente diga que si somos frikis, que si los BSB están terminados, que si tal que si cual. Yo me sentí estupendamente, me emocioné, y creo que ha sido todo un regalazo el que me he hecho. Y al que no le guste, que no mire. Es muy poco tiempo el que he estado en Madrid y me he quedado con ganas de pasar más tiempo con la gente, pero es imposible. A ver si hay algún puente no dentro de mucho y puedo plantearme otra escapadita...
PD: En cuanto a ellos. No podía quitarle el ojo a Nick porque siempre me gustó. Me ganó la dulzura de Howie y el look de AJ me trae loca. Brian es tan detallista... no sé. Todos me han ganado.
miércoles 28 de octubre de 2009
La niña de su madre
Si cuando yo digo que me da miedo cómo viene la juventud de hoy en día es por algo. Creo que muchos padres son unos auténticos pasotas de sus hijos. Se piensan que se crían solos, o lo peor, que vienen enseñados del colegio. Pues es lo que se ve por la calle, no es que yo me lo invente. Estos padres de hoy en día piensan que si le dicen al niño que se calle se va a callar, y que si le dicen que se esté quieto se estará quieto. Pero si no le enseñan...
Otro de los problemas es la poca paciencia que tienen. No pueden con ellos, con sus juegos, con su Disney Channel. Y es que para eso están los hermanos, pero como ya no se lleva lo de tener hermanos es a los padres a los que les toca cargar con el enano.
Ayer estaba por la mañana haciendo los recados. No tenía que trabajar hasta la tarde así que aproveché para hacer unas gestiones. Estaba mirando el escaparate de mi librería favorita, la zona de adultos, echando un vistazo a las novedades. De repente, una niña vino donde yo estaba, me agarró del brazo y me dijo que la acompañara a ver el libro de Hello Kitty. Estaba en el otro escaparate. Me hizo ir hasta allí, y mientras le preguntaba dónde estaba su madre, siguió contándome una historia de un payaso y una pistola y bang bang. Yo miraba a todas partes y no veía a la madre, lo cual me preocupaba bastante. No tardé en localizarla, llamando a gritos a la niña a unos cuantos metros de distancia. La niña pasando de la madre, diciéndome que a ver si la abuela le compraba lo de Hello Kitty. Yo diciéndole que fuera a contárselo a su madre. Al final logré arrastrarla donde su madre. ¿Y creeis que la madre me dijo algo?
Pues no. Está viendo que la niña está molestando a la gente y le da exactamente igual. Porque mientras moleste a otros no la molesta a ella. Me parece patético. Ya podemos aprender los futuros padres o rezar para que el futuro no sea tan malo como lo pintan.
Otro de los problemas es la poca paciencia que tienen. No pueden con ellos, con sus juegos, con su Disney Channel. Y es que para eso están los hermanos, pero como ya no se lleva lo de tener hermanos es a los padres a los que les toca cargar con el enano.
Ayer estaba por la mañana haciendo los recados. No tenía que trabajar hasta la tarde así que aproveché para hacer unas gestiones. Estaba mirando el escaparate de mi librería favorita, la zona de adultos, echando un vistazo a las novedades. De repente, una niña vino donde yo estaba, me agarró del brazo y me dijo que la acompañara a ver el libro de Hello Kitty. Estaba en el otro escaparate. Me hizo ir hasta allí, y mientras le preguntaba dónde estaba su madre, siguió contándome una historia de un payaso y una pistola y bang bang. Yo miraba a todas partes y no veía a la madre, lo cual me preocupaba bastante. No tardé en localizarla, llamando a gritos a la niña a unos cuantos metros de distancia. La niña pasando de la madre, diciéndome que a ver si la abuela le compraba lo de Hello Kitty. Yo diciéndole que fuera a contárselo a su madre. Al final logré arrastrarla donde su madre. ¿Y creeis que la madre me dijo algo?
Pues no. Está viendo que la niña está molestando a la gente y le da exactamente igual. Porque mientras moleste a otros no la molesta a ella. Me parece patético. Ya podemos aprender los futuros padres o rezar para que el futuro no sea tan malo como lo pintan.
domingo 25 de octubre de 2009
6 días
No pensé que fuera a significar tanto para mi ir a un concierto. Pero ya incluso sueño cosas. El día 31 (Halloween, a mi pesar) vienen BackstreetBoys a España. Debe ser la vez número medio centenar, pero nunca antes había podido ir (véase padres que no quieren, véase trabajo, véase imposibilidades varias).
Esta era LA ocasión. Un sábado, más bien tarde, con el tiempo justo de coger un avión y salir corriendo hacia Vistalegre. Matando por el camino, mordiendo ojos, lo que fuera necesario para no perderme ni un sólo minuto del concierto. No sé ni quiénes son los teloneros, pero me da absolutamente igual. Yo sólo quiero verles sobre el escenario, disfrutar, y quitarme la espinita.
Hasta aquí más de lo mismo. Pero es que hoy me entero de la genial idea de Iberia de ponerse en huelga. Mañana y pasado no habrá prácticamente vuelos en la península. He consultado los cancelados y por supuesto entre ellos están los que van de la capital a Bilbao y viceversa. En principio sólo son dos días de huelga, pero a saber cómo termina la cosa. Y yo ya empiezo a pensar que todo era muy bonito para que fuera verdad.
Señores de Iberia: o lo solucionan, o MA-TO. El sábado tengo que coger ESE avión como sea. Más les vale que no tenga ningún problema.
Esta era LA ocasión. Un sábado, más bien tarde, con el tiempo justo de coger un avión y salir corriendo hacia Vistalegre. Matando por el camino, mordiendo ojos, lo que fuera necesario para no perderme ni un sólo minuto del concierto. No sé ni quiénes son los teloneros, pero me da absolutamente igual. Yo sólo quiero verles sobre el escenario, disfrutar, y quitarme la espinita.
Hasta aquí más de lo mismo. Pero es que hoy me entero de la genial idea de Iberia de ponerse en huelga. Mañana y pasado no habrá prácticamente vuelos en la península. He consultado los cancelados y por supuesto entre ellos están los que van de la capital a Bilbao y viceversa. En principio sólo son dos días de huelga, pero a saber cómo termina la cosa. Y yo ya empiezo a pensar que todo era muy bonito para que fuera verdad.
Señores de Iberia: o lo solucionan, o MA-TO. El sábado tengo que coger ESE avión como sea. Más les vale que no tenga ningún problema.
martes 20 de octubre de 2009
Disfrazarse... ¿por qué?
No lo entiendo. No le encuentro una finalidad al hecho de disfrazarse. Es algo que evito siempre a toda costa. Reconozco que me gusta verlo en los demás, cuando aparece una cuadrilla y todos coinciden en la temática. Piensas, "¡qué originales! Seguro que les he costado lo suyo". Pero personalmente no va conmigo. No me siento especial cuando me disfrazo, sino ridícula. Y si el fin es emborracharse o pasarlo bien, lo puedo hacer igualmente sin necesidad de transformarme.
Por eso cuando llega carnavales busco lo más sencillo, o nada. Ropa normal con algún adorno o cosas así. Por ejemplo, renovar esos pantalones de campana que ya no se llevan, pegarle unas flores y ponerte unas gafas de sol. ¡Paz y amor, colega! Pero siempre evito el tema y cuando surge procuro no integrarme demasiado. Y creedme, en mi grupo ya se está hablando de carnavales. La cosa pinta chunga.
Al final siempre es lo mismo. Los chicos de chicas. Las chicas, de cualquier cosa sexy. Innovar resulta complicado cuando ya se ha visto casi de todo. Y si a una ya le cuesta aceptar que hay que seguir la tradición en carnavales, imagináos en Halloween. Eso sí que no lo entiendo. Ni es tradición, ni es nada, al menos aquí. Es otra excusa para que nos gastemos dinero en disfraces y salgamos esa noche a consumir. No tiene otro propósito.
¿Por qué siempre hay que seguir las normas que impone la sociedad? Porque si encima te niegas, te vienen con el rollo de que eres una sosa, y de que por una vez...
¿Y por una vez no puedo salirme yo con la mía?
Por eso cuando llega carnavales busco lo más sencillo, o nada. Ropa normal con algún adorno o cosas así. Por ejemplo, renovar esos pantalones de campana que ya no se llevan, pegarle unas flores y ponerte unas gafas de sol. ¡Paz y amor, colega! Pero siempre evito el tema y cuando surge procuro no integrarme demasiado. Y creedme, en mi grupo ya se está hablando de carnavales. La cosa pinta chunga.
Al final siempre es lo mismo. Los chicos de chicas. Las chicas, de cualquier cosa sexy. Innovar resulta complicado cuando ya se ha visto casi de todo. Y si a una ya le cuesta aceptar que hay que seguir la tradición en carnavales, imagináos en Halloween. Eso sí que no lo entiendo. Ni es tradición, ni es nada, al menos aquí. Es otra excusa para que nos gastemos dinero en disfraces y salgamos esa noche a consumir. No tiene otro propósito.
¿Por qué siempre hay que seguir las normas que impone la sociedad? Porque si encima te niegas, te vienen con el rollo de que eres una sosa, y de que por una vez...
¿Y por una vez no puedo salirme yo con la mía?
sábado 17 de octubre de 2009
Don't stop, make it pop!
Ayer ya me pareció buena. Hoy no me la quito de la cabeza. Hablan de ella como el nuevo Just Dance, y no sé qué deciros. El ritmo es diferente, y creo que no pretende que se parezca, aunque te la recuerde. Ella es la que nos trajo el "Right Round" con Flo Rida. Esa que todos pensábamos que era la que le acompañaba en el videoclip. Pues no, nada que ver.
Me parece un temazo, a ver qué pasa con él. Aunque creo que una versión remix podría beneficiar en su ascenso a las listas.
PD: ¡¡Se acaban las fiestas!! Jooo...
Me parece un temazo, a ver qué pasa con él. Aunque creo que una versión remix podría beneficiar en su ascenso a las listas.
PD: ¡¡Se acaban las fiestas!! Jooo...
lunes 12 de octubre de 2009
De fiesta
Lo único malo de las fiestas de Basauri es la lluvia. Nosotras estábamos tranquilas porque la previsión hablaba de cielos despejados el sábado por la noche.
Ni qué decir que las previsiones fallaron de pleno. Y con lluvia, no hay fiesta, porque las lonjas se llena y para estar en la calle mojándote lo mejor es irte a casa. Y fue lo que hicimos. Pero antes, estuvimos en el pregón, con pitada a la alcaldesa incluida por los recortes de este año, las palabras del Borja y el Josebas, de QVMT, y la bajada, Eskarabillera incluída. Menos mal que no nos la han quitado con los recortes, sólo faltaría.
Después nos fuimos a cenar. Mis amigas dijeron de ir al chino de mi barrio, les dije que estaba lejos y que fuéramos al del centro. Ni se les había ocurrido. Y estábamos con el menú y el lambrusco cuando entra un grupo de heavies por la puerta. Yo, que me lo olía, hice el típico comentario de "creo que son, pero va a ser que no". ¿Quiénes?, me preguntan. Y respondo: SutaGar (uno de esos grupos que son prácticamente leyenda ya. Por años dedicados a la música y por importancia en la historia reciente de la música vasca).
A lo que una amiga se da la vuelta y se pone de los nervios. Sí, eran ellos. Qué iba a imaginarme yo que a los Suta les mola la comida oriental y se iban a venir al mismo restaurante. Les dijimos para sacarnos una foto, no nos pusieron ningún problema. Se sentaron en la mesa de al lado y no nos quitaron ojo en toda la noche. Al final nos despedimos y después, en el concierto, en primera fila nos reconocieron. Fue sin duda lo mejor de la noche. Os dejo un par de fotos, así me veis vestida con el traje del Ogeta, que es la cuadrilla de la que vamos siempre.
Y luego poco más, intentar entrar en lonjas pero era imposible, así que acabamos en casa super pronto. Esperemos que el próximo fin de semana la climatología respete.
Después nos fuimos a cenar. Mis amigas dijeron de ir al chino de mi barrio, les dije que estaba lejos y que fuéramos al del centro. Ni se les había ocurrido. Y estábamos con el menú y el lambrusco cuando entra un grupo de heavies por la puerta. Yo, que me lo olía, hice el típico comentario de "creo que son, pero va a ser que no". ¿Quiénes?, me preguntan. Y respondo: SutaGar (uno de esos grupos que son prácticamente leyenda ya. Por años dedicados a la música y por importancia en la historia reciente de la música vasca).
Y luego poco más, intentar entrar en lonjas pero era imposible, así que acabamos en casa super pronto. Esperemos que el próximo fin de semana la climatología respete.
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